Por: Alejandro Gutiérrez de Piñeres y Grimaldi

 JOSÉ BENITO BARROS PALOMINO nació el 21 de marzo de 1915 en El Banco (Magdalena). En este su terruño natal, eran comunes, para el tiempo de festividades, las denominadas “Cumbiambas”, una especie de parrandas colectivas en las cuales era usual la presencia de los Grupos de Tambora y Chandé, al igual que las danzas de los pueblos indígenas como los Pocabuy, que llamaban mucho la atención a este joven inquieto.

Su espíritu aventurero lo condujo a salir de su casa a muy temprana edad, inicialmente para Santa Marta, donde se enroló en las filas del Ejército Nacional. Estando allí aprendió a ejecutar la Guitarra y fue cuando optó por escribir algunas letras con ritmo de Bolero. Una vez cumplido el tiempo de servicio militar, decidió recorrer diversos lugares como Barrancabermeja (Santander), Segovia (Antioquia) y con posterioridad se radicó en Medellín. De este capítulo de su vida surgieron canciones como: “Mala suerte”, “Cantinero sirva tanda”, “El suicida”, entre otras, esta vez en ritmo de Tango. Barros había escuchado a Gardel, a cuyo sepelio asistió y su música fue de gran influencia para él. Los Tangos fueron las piezas que inicialmente lo hicieron sonar en la radio.

En un viaje a Cali creó una canción a su madre: “Dos claveles”. Su alma aventurera lo condujo a una gira por el continente americano Argentina, Chile, Brasil, Ecuador y Perú fueron los lugares donde escuchó, vio trabajar músicos, pero fue en el Perú donde grabó su primer disco, “Cantinero sirva tanda”. En 1946 Jack Glottmman le brindó la oportunidad de recibir sus primeras regalías, al haber grabado dos de sus tangos por valor de mil dólares.

Estuvo un tiempo corto en México, país en donde algunas de sus canciones llegaron a formar parte de películas como “Novia a la medida” y “Del Can Can al Mambo”. De regreso a Colombia, se radica en Bogotá donde se conoce e inicia una amistad con músicos de la talla de Lucho Bermúdez y Pacho Galán.

De Bogotá se traslada a Cartagena, y allí se contacta con Antonio Fuentes, dueño de una Casa Disquera, a través del cual comienza un nuevo capítulo con Los Trovadores de Barú. Este grupo en razón al aporte de José Barros, se hizo muy polifacético. Con éstos grabó canciones como Carnaval, Dos claveles, Amor y llanto, Eres tú y Mala mujer. También José Barros encuentra en la música tropical, una nueva faceta de inspiración. A partir de allí surgen Ta tanga chata, Juanita Maicera, El Chupa flor entre otros temas. Sus exitosas presentaciones y apariciones radiales en Venezuela y después en Panamá, marcaron un sendero que lo hicieron muy popular.

José Barros y Los Trovadores de Barú se hacen conocer como un Grupo polifuncional, pues fueron intérpretes de los aires musicales del interior del País (Bambucos, Valses, Pasillos, Rumbas criollas), y luego se midieron a acompañar Conjuntos Vallenatos en Guitarra, como el de Guillermo Buitrago y luego al de Bovea y sus Vallenatos.

En cierta ocasión, le fue preguntado qué pensaba él acerca de la Cumbia, a lo cual respondió: “Esa pregunta me la hago yo mismo, cada día y la verdad es que siento que la Cumbia, habita en mí y yo vivo a través de ella. Me da fuerzas cuando estoy vencido y a veces hace que hasta me olvide que tengo hambre o sed”. Creó el Festival Nacional de la Cumbia y se dedicó a silbar y escribir más y mejores canciones hasta el final de sus días, el 12 de Mayo del 2007 en Santa Marta.

Su vasta obra musical incluye diversidad de ritmos, que le fueron grabados por artistas de reconocida calidad, como Nelson Pinedo, Bienvenido Granda, Charlie Figueroa, Rolando La Serie, Rocío Durcal y María Dolores Pradera, lo mismo que Julio Jaramillo. Entre algunas Agrupaciones de música tropical, se pueden mencionar: Melódicos y Billos Caracas Boys (de Venezuela), Sonora Matancera (de Cuba), la Orquesta Sinfónica de Francia, Óscar de León y la Dimensión Latina, Joe Arroyo, Celia Cruz y Matilde Díaz, Juan Carlos Coronel, Alejandro Durán, Carlos Vives, Totó la Momposina, los Blck Stars, Francisco “Pacho” Galán, Lucho Bermúdez, Hermanos Martelo, Los Corraleros de Majagual, Leonor González Mina, Roberto Torres y su Charanga Vallenata y muchas más.

De entre sus reconocimientos más importantes se encuentra la Orden de la Democracia entregada por la Cámara de Representantes y también del Gobierno de Colombia, en cabeza del Presidente de la República, Dr. Belisario Betancur, quien condecoró al Maestro José Barros en 1984 con la Orden de Boyacá. La Orquesta Filarmónica de Bogotá le ofreció un concierto especial con arreglos del compositor Francisco Zumaqué para este acto.

Agustín Lara (el mejor compositor de México) al referirse a José Benito Barros Palomino, lo consideró como el compositor “más grande de toda Latinoamérica”

EL NEGRO MALUCO (Paseo) – Autor: José Barros
Interpreta: José Barros y Los Trovadores de Barú.

Esta canción es una especie de “piqueria” (como La Gota fría), en donde José Barros increpa a Abel Antonio Villa, lo reta y tilda de “negro maluco” y manifiesta que Abelito no le gana a él cantando.

Lo acompaña el Grupo Los Trovadores de Barú (nombre de una Isla cerca de Cartagena), creado por Antonio “Toño” Fuentes en 1946 con el cual comenzó a realizar sus grabaciones fonográficas desde la propia Ciudad Heroica, dando paso a una época de triunfos. A partir de ahí surgieron éxitos musicales “El Vaquero”, “Momposina”, etc

LA PIRAGUA (Cumbia) – Autor: José Barros
Interpreta: Totó la Momposina y su Grupo

Esta canción es un recuerdo de su infancia cuando entraba al bote de Guillermo Cubillos y se robaba los aguacates para luego venderlos, como él mismo lo describe:

“A El Banco llegó desde Girardot, un comerciante cachaco de nombre Guillermo Cubillos. Traía, por buque, artículos desde el interior de la República, y allí en El Banco los vendía. Después instaló una tienda grande. Entonces conoció a una muchacha de nombre Juana, nacida en Chimichagua, con quien decidió organizarse y se trasladó con ella a dicha población. Estando allá le construyó una canoa inmensa a la cual le puso el nombre de ‘La Piragua’. A partir de este hecho, me salió la inspiración que lleva el mismo título”.

“Totó la Momposina”, intérprete del tema, con su música combina elementos africanos e indígenas, tal como sucedió durante la época de la colonización española en América. Ella pertenece a la cuarta generación de una familia dedicada a la música; aprendió a bailar y cantar desde niña; su padre era percusionista y su madre cantante y bailarina. En 1964 junto a sus padres y hermanos conforma su primer grupo. Tras estudiar en el Conservatorio de la Universidad Nacional de Colombia y realizar varias giras internacionales, en 1982 acompañó a Gabriel García Márquez a recibir el Premio Nobel de literatura en Estocolmo, Suecia.

Grabó su primera producción en Francia en 1983. Posteriormente se dedicó a recorrer Europa y a estudiar en la Universidad de La Sorbona de París, así como en otras instituciones de Santiago de Cuba y La Habana.

EL VAQUERO (Porro) – Autor: José Barros
Interpretan: Lucho Argaín y Los Corraleros de Majagual

¿Mejor voz para dónde? La inolvidable voz del gran Lucho Pérez, más conocido por su nombre artístico: Lucho Argaín, quien en asocio de los famosos “Corraleros de Majagual”, con el Acordeón de Alfredo Gutiérrez hicieron las delicias del público a comienzos de los años 60’s.

Ese sentimiento que Lucho sabía imprimir a todo lo que él cantaba, era un sello de éxito seguro, desde que formó parte de elencos como la Sonora Dinamita. Aunque salieron muchas versiones de este tema, ninguno como éste.

De Los Corraleros de Majagual, ni hablar: lo más grande de nuestra música bailable tropical. Su constelación de estrellas, su calidad y su creatividad interpretativa de muchos géneros (no solo uno o dos, tal como ocurre hoy en día), los condujeron a ser reconocidos nacional e internacionalmente.

LAS PILANDERAS – Autor: José Barros
Interpretan: Matilde Díaz y Celia Cruz

Inigualable este Dúo de estrellas auténticas de la canción alegre y tropical, ya fallecidas. Matilde Díaz, de origen tolimense se formó al lado de Lucho Bermúdez y su maravillosa Orquesta, destacándose en los géneros que le correspondió interpretar con su dulce, alegre y potente voz. Y ni que decir de la Guarachera de Cuba, la inolvidable Celia Cruz, la Reina de la Salsa, quienes decidieron rendir tributo al más grande compositor de Colombia: José Barros. Solo basta oírlas y ¡nada más¡

EL GUERE GUERE – Autor: José Barros
Interpreta: Joe Arroyo y Los Titanes

Con su estilo clásico y siempre novedoso el recordado Joe Arroyo nos entrega con su formidable voz, una versión extraordinaria de este tema del Maestro José Barros, con el respaldo de Los Titanes de Barranquilla, cuyo talento es de mucha calidad.

El Guere Guere es un tema alusivo a una especie de buitre común en la región; es un pájaro de color marrón claro con plumas blancas en el pecho. Es el nombre común de un ave insectívora de patas largas típica de los Llanos Orientales de Colombia.
Álvaro José Arroyo González, (Cartagena de Indias, 1.° de noviembre de 1955 – Barranquilla, 26 de julio de 2011), más conocido como Joe Arroyo, fue un cantante y compositor colombiano, considerado como el más grande intérprete de la música caribeña de Colombia.
Arroyo comenzó su carrera a temprana edad. En sus inicios cantó con agrupaciones tales como Los Caporales del Magdalena, Manuel Villanueva y su Orquesta y el Super Combo Los Diamantes (las dos últimas en 1970); en 1971 grabó con La Protesta.

En 1973 firma para Discos Fuentes y es reclutado por Julio Ernesto Estrada, el bajista, cantante, compositor y productor de Fruko y sus Tesos. Allí alcanzó gran fama y grabó ininterrumpidamente hasta 1981.
Entre 1974 y 1975 actuó con Los Líderes (Los barcos en la bahía), entre 1976 y 1981 con The Latin Brothers (La guarapera), en 1976 con Los Bestiales, en 1978 con Pacho Galán (Volvió Juanita) y con La Sonora Guantanamera y en 1980 con Los Titanes.
En 1981 fundó su propia orquesta, La Verdad, con la cual se dedicó a mezclar diversas influencias musicales, fundamentalmente la Salsa con la música costeña (Cumbia, Porro, Chandé, entre otros) y con diversos ritmos del Caribe (Socca, Reggae) hasta crear su propio ritmo, el “Joesón”.

MOMPOSINA – Autor: José Barros
Interpreta: Nelson Pinedo y su Orquesta

Napoleón Nelson Pinedo (Barranquilla, 10 febrero 1928-Valencia, Venezuela, 27 de octubre de 2016), fue apodado “El Almirante del Ritmo”.
En Barranquilla la Agrupación de Julio Lastra, le brinda la primera oportunidad y aprovecha interpretando como primer tema el Bolero “Mi cariño”, dando inicio a su carrera como profesional. Se une posteriormente al memorable Pacho Galán y su Orquesta, hasta llegar a cantar en inglés.
Viaja a Maracaibo, Venezuela, con el Conjunto de Los Hermanos Rodríguez Morena. Graba allí su primer 78 RPM, otro Bolero, “Mucho, mucho, mucho”, para después graduarse con la Orquesta de Antonio María Peñaloza, siguiendo el estilo de cantar en inglés, con nuevos arreglos en francés, italiano, portugués, idiomas bien pronunciados, causando sensación en su natal terruño.

Escuchado por miembros de La Casino de Sevilla, orquesta española que cumplía contratos, es allí incorporado y pronto viajarían a Cuba para competir con Los Chavales y Churumbeles de España.
El Casino en Cuba cambia de nombre, se llaman Serenata Española, envían por él, pues su voz, estilo, gracia, les había convenido. Viaja a La Habana para hacer de él un andaluz, vestido como tal, cantando en sevillano puro con las zetas y todos, compitiendo con Juan Legido en españolerías, pasodobles y boleros morunos.
Al partir el grupo español, Tito Garrote, su representante, lo acerca a la Sonora Matancera que busca suplir la partida de Daniel Santos a México. Así comienza Nelson Pinedo con Porros, Cumbias y Paseos cubanizados, imponiendo los clásicos: “Momposina” de José Barros y “El Ermitaño” de Rafael Escalona.

EL CHUPAFLOR (Paseo) – Autor: José Barros
Interpreta: Alejandro Durán y su Conjunto

Gilberto Alejandro Durán Díaz nació en El Paso (Cesar) un 9 de febrero de 1919, deambulaba por la sabana, trabajando desde los diez años en la finca Las Cabezas. Cuando tenía 23 años, se fue metiendo en las cosas que quería. Un día dejó la sabana que va a morir en los playones de los ríos paseros, donde el ganado pasta, sestea y come durante el verano, bajo el cuidado de los vaqueros.
Alejo descubre en ese entonces que la voz, el tono y los temas de las canciones rústicas de aquellos vaqueros tienen el perfil de una realidad imposible de cantarse de una manera diferente a como se escucha fresca y temprana en la garganta de los guías de los caminos
Dejó de ser vaquero para quedarse haciendo cantos de los mismos que inicialmente oía y le gustaban. En 1943, a los 26 años, saca el viejo Acordeón de su tío Octavio, empieza a tocarlo y hacerlo sonar de acuerdo con su tono de voz grave, ronca y parecida a la de su madre cuando cantaba tamboras en diciembre. Su monótona melodía, su estilo pausado, el modo de interpretar, las entonaciones que salían de una sola hilera del acordeón, se parecían a los primeros juglares. Murió el 15 de noviembre de 1989 en la ciudad de Montería. Días atrás un infarto le había deteriorado su corazón y la diabetes lo fue postrando, para no recuperarse más.

LA LLORONA LOCA – Autor: José Barros
Interpretan: Checo Acosta & Juan Piña

Junto con Joe Arroyo, este par de vocalistas de los diversos géneros de la música del Caribe colombiano, representan el sabor y la alegría en su máxima expresión, y que mejor para el goce y la diversión que este tipo de letras jocosas y picarescas, propias de esta Región.
Según la leyenda de La Llorona Loca de Tamalameque “Una niña de bien quedó embarazada de su novio, y éste no quiso responder por el embarazo y se marchó dejándola con su infortunio; puesto que era de gran deshonra ser madre soltera en esa época la joven decide abortar en el caño Tagoto y luego votar el feto a las oscuras aguas del caño.
Esto la enloqueció y en las noches llega al pueblo, recorriéndole y dando alaridos aterradores, los cuales con el tiempo auguran desgracias en el pueblo. La Llorona Loca atormenta a las madres desnaturalizadas que maltratan o abandonan a sus hijos o todo aquel que se atreve a hacerle daño a un niño. A esta superstición le temen los borrachos y trasnochadores. Se le aparece a un hombre cuando va o viene de visitar a una mujer que no sea su esposa o novia.”

PESCADOR DE MI TIERRA (Cumbia) – Autor: José Barros
Interpreta: Leonor González Mina

Leonor González Mina (Corregimiento de Robles – Jamundí (Valle), 16 Junio 1934). Cantante, actriz, folclorista, conocida como La Negra Grande de Colombia. Ha incursionado en ritmos tales como Boleros, Pasillos, Bambucos, ritmos del Caribe y del Pacífico.

Su historia musical comenzó a los 18 años, cuando decide participar como bailarina con el Ballet de Delia Zapata Olivella, actuando ante un auditorio de París. Realizó actuaciones en países como China, Unión Soviética, Alemania, entre otros de Europa.

Al llegar a Colombia produce su primer disco LP titulado “Cantos de mi tierra y de mi raza”. Grabó más de 30 discos, participando incluso en el Festival de la OTI en 1975 con “Campesino de ciudad”, para luego hacerse famosa por piezas como “Mi Buenaventura”, “Yo me llamo Cumbia”, “El alegre pescador”, “Chocoanita”, “Mi cafetal”.

PALMIRA SEÑORIAL (Porro) – Autor: José Barros
Interpreta: Juan Carlos Coronel y su Orquesta

Juan Carlos Coronel Vargas nació en Cartagena de Indias y a los 7 años ganó el Festival de la Canción de las Empresas Públicas de su ciudad, compitiendo con 40 cantantes profesionales. Este triunfo le sirvió para hacer presentaciones en el Grill Portobelo, del Hotel Caribe; a los 8 años era el show central de los paseos turísticos de los yates Alcatraz por la bahía de Cartagena.

En 1976, con otros músicos, integró el grupo Casanova, de música tropical. Dos años después ingresó a la orquesta de Michi Sarmiento. Hizo parte de una de las mejores Orquestas como la del Maestro Adolfo Echeverría y esta gran experiencia lo motivo para seguir con su sueño de grabar. En el año 1982 ese sueño se hizo realidad grabando con Afrosound y más tarde con Fruko y sus Tesos. Luego vino The Latin Brothers con quien grabó cuatro temas. En 1985 grabó con el Nene y sus Traviesos, imponiendo éxitos como “Patacón Pisao”.

En 1989 fundó su propia Orquesta, incursionando en el mundo de la salsa. En 1991 fue un año muy significativo, en donde representó a Colombia en el Festival OTI en México. Para el año 1994, tributó un homenaje a Lucho Bermúdez, álbum que tituló “Un Maestro, Una Voz”.

En el 2005 prosigue su carrera artística, de presentaciones por toda Colombia. Retoma joyas del invaluable repertorio del mejor Compositor que ha dado Colombia en toda su historia, como lo fue el Maestro José Barros. Hace gala de una interpretación impecable y majestuosa, dando brillo a clásicos tropicales como el “Gallo Tuerto”, “La Llorona Loca”, “Momposina”, “La Piragua” “El Chupaflor”, “Las Pilanderas”, “El Vaquero” y “Palmira Señorial” entre otros.

VIOLENCIA (Cumbia) – Autor: José Barros
Interpreta: Cecilia Silva Caraballo

La Bacterióloga Cecilia Silva Caraballo aprendió a ser una Cantaora al lado de su gran Maestra Etelvina Maldonado. A ella le hacía los coros y la suplía en los momentos de emergencia. Con ‘Telva’, la cantaora aprendió a sentir el Bullerengue en toda su esencia musical

Quienes han tenido oportunidad de escucharla, observan como ella transmite ese mismo sentimiento al susurrar la canción “Velorio del boga adolescente”, tal como lo hacía su tutora en tarima, en el patio de su casa, en los solares de María la Baja, en los velorios y en los carnavales. “Es que no puedo dejar de cantar, si pudiera dormir cantando lo hiciera”, dice.
Cecilia manifiesta que le gusta cantar desde que tiene uso de razón, antes de que su familia se mudara para Cartagena. “Me crié escuchando a las veteranas cantaoras, como Eulalia ‘La Yuya’ González, y nunca me perdía una fiesta de Bullerengue. Además, mi bisabuela materna, Elisa Pérez Montero, fue una gran cantaora”, señala.

Estudió en los mejores Colegios de Cartagena y cuando terminó el Bachillerato la enviaron a estudiar en la Universidad Metropolitana de Barranquilla, donde recibió el título de Bacterióloga, carrera que ejerció sólo dos años. Tenía un buen sueldo y un futuro promisorio, pero no se aguantó cuando la invitaron a ser vocalista del grupo Ekobios. “Alguien me escuchó cantar en una comparsa del Carnaval de Barranquilla y me propuso hacerlo ya en un grupo profesional; eso para mí fue definitivo”, relata.

EL GALLO TUERTO – Autor: José Barros
Interpreta: Orquesta del IPC de Cali – Canta: Marino Olaya

José Barros en una ocasión recordó una anécdota ocurrida en una de las misas de gallo en El Banco, su tierra natal, cuando el sacerdote dijo: “Dóminusvobíscum, a lo cual un hombre loco respondió “Et cum spíritutuo”, y alguien más agregó: “Cocoroyó, cantó mi gallo debajo de la palma amarga”. Este hecho le sirvió de pretexto o motivo para componer esta canción que le dio vuelta al mundo.

La Orquesta del Instituto Popular de Cultura (IPC) de Cali, es uno de los tantos ensambles que de allí han surgido a lo largo de muchos años de funcionamiento al servicio de los sectores que no tienen como acceder a otras Instituciones, quizás de mayor rango social y académico.

Desde allí se propicia un respaldo a todas las expresiones folclóricas y populares de Colombia entera (Doy fe de ello). De allí la calidad en la interpretación de esta Orquesta.

 

Por: Alejandro Gutiérrez de Piñeres y Grimaldi