Por: José Atuesta Mindiola

             I

La luz blanca de la luna

es un signo de prudencia,  

y vivir en convivencia

es la más grande fortuna.

Las espinas de las tunas

nadie cultive en el alma;  

que sean cayenas y palmas

y trinos de aves canoras

que nos despierten la aurora

y llenen la vida de calma.

             II

Si somos seres humanos

a todos Dios nos bendijo,

pensemos en nuestros hijos

y también en los hermanos.

En ideas somos lozanos 

radiantes de inteligencia;

vivamos en convivencia

respetando a los demás

sin utilizar jamás

el poder de la violencia.

           III

Respetar la autoridad

es un deber ciudadano,

y brille en los colombianos  

el sol de la honestidad.

El culto a la legalidad

debe ser el pan diario 

de todos los funcionarios

y del pueblo en general;

La Conciencia Nacional

un escudo necesario.

           IV

Existe un sueño alcanzable

de justicia y honestidad,

vivamos en hermandad

con sentido responsable.

La violencia es detestable

siembra ruinas y dolor.

Defendamos el honor 

porque la vida es bendita,

y Colombia necesita 

trabajo, paz y amor.

 

Por: José Atuesta Mindiola