El fallecimiento del maestro Alberto Constantino Rada Ospino, ayer en la clínica de Alta Complejidad de la ciudad de Valledupar, enlutó nuevamente al folclor vallenato; se nos fue uno de los pocos juglares que aún nos quedaba, poseedor de un estilo auténtico en la interpretación del acordeón y la manera de componer sus canciones, donde algunas de ellas son escuchadas en todos los festivales vallenato, especialmente el son que le compuso  a su esposa titulado Levántate María, el paseo El Gallo Negro, entre otras


Nació en la población del Difícil, Magdalena, del hogar conformado por el legendario acordeonero Francisco “Pacho” Rada y María Ospino en el año de 1 .941, conformó un sólido hogar con María del Socorro Andrade, fallecida el 28 de febrero del 2018, triste suceso que tuvo que enfrentar el maestro contribuyendo así profundizar sus quebrantos de salud, de éste unión nacieron 8 hijos, muchos de ellos también ejercen la profesión de músico vallenatos; se coronó como el tercer Rey Profesional de nuestro festival en 1985,cuando el mismo se desarrollaba en las instalaciones del Parque Infantil, logro del cual siempre se sintió orgulloso y llevó con mucho decoro hasta el día de su muerte; posteriormente, luego de haber estado en 15 oportunidades en la final del Festival de la leyenda Vallenada, logra en 1.993 coronarse Rey  en la Plaza Alfonso López de Valledupar.

 La Fundación Festival Vallenato del Magdalena Medio, se une al dolor que embarga al folclor vallenato por la irreparable pérdida de unos grandes exponentes del vallenato clásico, y a un Rey del  festival de esta tierra que lo siempre lo admiró y acogió como un hijo de Barrancabermeja; con la  muerte del maestro “Beto” Rada, suman tres Reyes de éste certamen que han partido de este mundo: Rafael Salas Mendoza, Julio Rojas Buendía. Finalmente, expresamos nuestras sentidas condolencias a su familia, amigos y relacionados en estos momentos tan dolorosos por la pérdida de un gran hombre, así mismo elevamos plegaria al Todo Poderoso para que lo tenga en su Santa Gloria. Paz en su tumba.

 

Por: Oficina de prensa del festival