Por: Jorge Nain Ruiz Ditta

El vallenato es otro de los géneros musicales que le ha cantado históricamente a la mujer. Nuestros primigenios juglares le cantaron a la naturaleza, a cada una de las vivencias y hechos que ocurrían, pero también al amor y al desamor, y muy especialmente a las mujeres, que sin duda han sido las mejores musas de los más grandes poetas de la historia.

Durante este primer siglo de existencia de nuestra música vernácula, se han producido importantes evoluciones en todos los aspectos: en los instrumentos, en las melodías, en los aires, y, por supuesto, en las letras. Por esta época en la que nuestros compositores ya tienen mejor formación académica e incluso muchos son profesionales en diversas áreas del conocimiento, vale la pena comparar cómo le cantaba el hombre vallenato a mediados del siglo pasado a la mujer y cómo le canta hoy.

Dicen que las comparaciones son odiosas, pero hay que hacerlas. El cotejo que hago es arbitrario y caprichoso. Alejandro Duran y Leandro Díaz con apartes de dos de sus canciones más emblemáticas, y otro tanto de letras que se le graban por esta época a dos importantes compositores e intérpretes de moda: Rolando Ochoa y Diego Daza.

La mujer y la primavera

son dos cosas que se parecen

La mujer huele cuando está nueva

y la primavera cuando florece.

Me dicen que soy vagabundo

ay pero eso así no puede ser

Hay muchas cosas buena en el mundo

pero nada como la mujer.

Así le cantaba Alejo a la mujer en aquella época; pero ahora Rolando Ochoa, compositor e intérprete de gran aceptación en nuestro medio, le canta también a la mujer, con versos como este:

Seamos amantes

Me llamas un ratito a mí de tarde en tarde

Lo que yo quiero es que me comas a besitos

Y hacerte unos truquitos

Que yo quiero mostrarte.

De otro lado, Leandro Díaz, el poeta que veía con los ojos del alma, le cantó a una mujer de la siguiente manera:

Si ven que un hombre llega a La Jagua

Coge el camino y se va pa’l Plan

Está pendiente que en la sabana

Vive una hembra muy popular.

Que es elegante y todos la admiran

Y en su tierra tiene fama

Cuando Matilde camina

hasta sonríe la sabana.

El compositor e intérprete de moda, Diego Daza, compuso una canción que grabó el grupo Kvrass, y que dice:

No se ilusione de a mucho compadre

Que no quiero verlo sufriendo

Venga y le digo por si no lo sabe

Y le explico cómo es el cuento.

Esa joyita gusta de mí, gusta de usted

Gusta de aquel y gusta de un poco

Esa mujer, y que enamorada, y donde la ves

Le viene con el mismo cuento a todos.

Colofón: No soy yo quien haga el análisis literario y poético sobre el contenido de estos temas, solo les dejo la inquietud sobre la evolución de la composición vallenata y las diversas maneras de cantarle a la mujer.

 

Por: Jorge Nain Ruiz Ditta