Por Jorge Naín Ruiz Ditta

El pasado fin de semana se realizaron dos muy importantes festivales vallenatos en el país: la versión 35 del Festival de Acordeones del Río Grande de la Magdalena en Barrancabermeja, Santander, y el Encuentro Vallenato Femenino, Evafe, en Valledupar. Tuve la oportunidad de apreciarlos, transmitirlos y gozármelos, ambos festivales se apuntaron un éxito rotundo.

En el Festival de Barrancabermeja ocurrió un hecho que vale la pena resaltar: una acordeonera que viene dando de qué hablar en el medio logró derrotar a buena parte de los varones en la categoría profesional, ubicándose en segundo lugar por encima de expertos y favoritos de los conocedores. Se trata de Nataly Yishel Patiño Amaris, quien ha ganado más de 50 festivales en varias categorías, a lo largo y ancho del país, pero sin duda, su mejor galardón lo obtuvo en la edición 54 del Festival de la Leyenda Vallenata, siendo la reina Mayor de las acordeoneras.

Por otra parte, en el Evafe hubo un derroche de talento, creatividad y calidad interpretativa, destacándose y saliéndose del lote, como ya nos tiene acostumbrados, la niña ocañera Isabel Sofía Picón Mora, una joven de apenas catorce años de edad, quien no solo venía de ganar el Festival de la Leyenda Vallenata 2021 en la categoría de Acordeonera Menor, sino que en cualquiera de los festivales o concursos que se presenta es prenda de garantía de calidad y dedicación.

Entonces tenemos toda una camada de mujeres acordeoneras que en su mayoría no superan los treinta años de edad y que ya no le tienen ni un poquito de temor para enfrentarse a los hombres en cualquier competencia de estas, por lo cual nos encontramos ante la disyuntiva, entonces, de si aún nos mantenemos creando festivales exclusivos para mujeres, como el Evafe, que inteligente y acertadamente fue creado por el inquieto y persistente Hernando  ‘El kuki’ Riaño  Baute y su compañera de batalla Sandra Arregocés, o las categorías también exclusivas para mujeres, como las recientemente creadas en el Festival de la Leyenda Vallenata, Acordeonera Mayor y Menor, o les permitimos a la mujer de una vez por todas, como se hace en la mayoría de concursos poder inscribirse y competir en franca lid con los varones.

En mi opinión, debemos respaldar, apoyar y mantener los eventos y categorías ya creados, que sin duda han sido determinantes en este momento glorioso que vivimos con la participación de la mujer en la música vallenata. Pero no podemos impedir o cerrar la puerta a ninguna mujer que quiera medirse a participar y competirle a los hombres en los concursos de acordeoneros.

Tampoco se puede hacer en la canción inédita, en la piqueria o en ninguna otra modalidad, porque lo que sí debemos tener claro es que por esta época la mujer en los escenarios del folclor vallenato tiene un lugar privilegiado más que conquistado.

 

Por: Jorge Nain  Ruiz Ditta